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CÓMO PONER LÍMITES







En algún momento de mi vida me he sentido incapaz de poner límites, incapaz de ponerme en primer lugar, me paralizaba cuando tenía que decir “No” a algo o alguien.

Se cómo te sientes, en este momento tienes miedo a poner los límites porque temes no ser aceptado, temes lo que puedan decir, te limita lo que opinen los demás sobre ti.

Esta creencia esta tan fuertemente arraigada, que creemos qué si decimos “No”, ya no seremos suficientes, ya no seremos importantes para ese grupo o para esa persona, pensamos que ya no nos volverán a llamar, ni a contar con nosotros nunca más.

Y lo que ocurre es que se nos pasan los días, los meses, los años, se nos pasa la vida, y son los demás los que terminan tomando decisiones sobre ti.


Cada vez que dices “si” en lugar de decir “no” que es lo que realmente quieres decir, te estás abandonando a ti mismo, porque dejas que los demás se apoderen de lo más maravilloso que tienes que es tu vida, tú decides que quieres hacer o dejar de hacer en cada momento, deja de cuestionarte tanto lo que van a pensar los demás y elige te a ti mismo.


Poner límites significa hacer saber a las personas que están a nuestro alrededor que es lo que necesitamos y que queremos, consiste en expresar lo que queremos y lo que no queremos, sin olvidarnos por supuesto de las necesidades de los demás, teniendo en cuenta sus sentimientos y lo que piensan.


En definitiva, saber poner límites nos permite poder identificar y delimitar nuestras propias necesidades y darle prioridad a aquello que nosotros sabemos que es sumamente importante para nuestro bienestar mental y emocional.


La mente humana intenta protegerse y aceptar las peticiones de los demás como un instinto de supervivencia, acompañado de miedo a ser juzgado y del temor al rechazo…

Si finalmente terminas haciendo caso a los demás y aceptando siempre sus peticiones, por supervivencia, terminarás viviendo la clase de vida que ellos quieren que vivas.


Si no te permites dejar a un lado las críticas, acabarás perdiendo toda tu esencia y algún día, cuando revises tu interior, serás incapaz de reconocerte. Habrás perdido toda tu pasión, tus sueños, y tus metas. Simplemente ya no sabrás quién eres ni lo que quieres en la vida, porque te sentirán tan vacío por dentro que ni siquiera tú mismo podrás reconocerte.


Sé quién realmente eres, sé auténtico, sé único, sé tú en esencia.




Supera el sentimiento de culpa.


Es habitual acabar sintiéndote culpable, asustado, arrepentido, extraño, triste, ante esto debes recordar que no estás haciendo nada malo por pedir lo que necesitas, es algo lícito, necesario y saludable.


Esto te permite identificar dónde surge el malestar por la incapacidad de poner freno a determinadas situaciones. Es sumamente importante poner atención a nuestros comportamientos, sobre todo cuando se trata de relacionarse con otras personas (pareja, familia, compañeros de trabajo, amigos…) pues esto te ayudará a saber en qué puntos pierdes tu identidad y te alejas de tus propias necesidades, solo por satisfacer al otro.


Todos queremos ser amados, aceptados, es normal querer alejarnos del conflicto para no sentirnos abandonados. Se trata de un mecanismo de defensa, de supervivencia emocional porque no queremos estar solos, o sentirnos solos.

Pero debes lidiar con la incomodidad y con la culpa, es sin duda la parte más complicada, y es dicha incomodidad la razón por la que evitas poner límites.



Aprende a decir “NO” con Amor y te permitirás decir “SI” a lo que realmente es importante para TI.



Nadie ha dicho que esto será tarea fácil, pero es la mejor manera de marcar los límites del respecto, la autenticidad, capacidad, compromiso de lo qus o no quieres.

Algo que probablemente ocurrirá al establecer límites en algunas de tus relaciones es que sean los demás quienes decidan cortar por lo sano contigo, o bien te hagan el vacío, traten de manipularte para que cambies tu límite o te digan cosas desagradables.

Debes saber que ese dolor que estás experimentando no es por culpa de tu límite. Lo más probable es que la relación ya no fuera saludable antes, y que tu límite no haya hecho más que ponerlo de manifiesto.


Por supuesto esto solo ocurrirá con las relaciones que ya no podían sostenerse ni eran saludables para ti, así que fuera toda culpa.



Suelta las cargas pesadas que no te pertenecen, te ayudo a sanar a través del coaching.





¡AHORA ES TU TURNO!


Me gustaría mucho saber tu opinión. ¿Te cuesta poner límites a lo demás? ¿Dices “si” cuando en realidad quieres decir “no”?

Deseo con toda mi alma que empieces a poner límites, te permitirán vivir en una mayor libertad.

Me encantará verte en los comentarios.




Con Amor

Ana Tobio


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